El objetivo del MIP es la armonización de todas las medidas; químicas, físicas, mecánicas, culturales o biológicas, para lograr el manejo efectivo, económico y seguro de una o varias plagas, afectando en un mínimo el ecosistema. El MIP se basa en que generalmente solo es necesario mantener o suprimir el número de plagas a niveles aceptables, más que eliminar la población por completo y evitar interferencias y agresiones al ecosistema.
El MIP es un método de toma de decisión basado en la prevención de los problemas relacionados con plagas. En los programas de MIP se considera toda la información disponible y los métodos de tratamiento con el objeto de manejar las poblaciones de plagas de manera efectiva, económica y segura para el ambiente. En cualquier programa de MIP existen seis principios. Estos incluyen:
- Prevención: La prevención de organismos para que no se transformen en plagas problema a través de la planificación y manejo de ecosistemas;
- Identificación: La identificación de especies benéficas y aquellas consideradas plagas;
- Monitoreo: El monitoreo de las poblaciones de plagas y especies benéficas, el daño de plagas y las condiciones ambientales;
- Toma de decisión basada en los valores de umbral: Las medidas de control se inician cuando las poblaciones de plagas o los niveles de daño observados alcanzan los niveles de umbrales establecidos;
- Medidas de Control: El uso de medidas de control o una combinación de éstas, incluyendo métodos control aceptable con un mínimo impacto en el ambiente;
- Evaluación: La evaluación de los efectos y la eficacia de las estrategias de manejo de plagas.
- Proporciona soluciones en el largo plazo a los problemas con plagas;
- Protege al ambiente y la salud humana, reduciendo el uso de plaguicidas;
- Minimiza el daño a los organismos benéficos que controlan las plagas;
- Reduce el desarrollo de plagas resistentes a los productos químicos;
- Proporciona una forma de manejo de plagas mediante la cual podría evitarse el uso plaguicidas.
Tomado de SENAVE